¿Cuándo los bebés empiezan a dormir toda la noche? Dormir sin llorar. Dormir toda la noche.

Lo primero que tendríamos que definir es ¿Qué significa dormir toda la noche?

Según un estudio de Anders, “dormir toda la noche” se define como “permanecer en la cuna desde las 24:00 hasta las 05:00 horas”.

Al inicio, la mayoría de los bebés duermen, pero siempre hay excepciones. Esta magia puede durar hasta los 10 primeros días que es cuando llega el primer brote de crecimiento, pasado este brote puede que ya no duerman tan tranquilamente y estén más en alerta.

A partir del 4º mes, si has tenido éxito en las noches con tu hijo, notarás que empieza a despertarse con más frecuencia y si no lo has tenido puede que ahora aún vaya a peor. Esto es debido a que tu bebé está madurando en el sueño, es una señal de transición. Los ritmos circadianos del bebé comienzas a funcionar, empieza la producción de la Melatonina que es la hormona calmante del sueño y del Cortisol, hormona que ayuda a regular el despertar.

La conclusión es que tu bebé no tenía habilidades para dormir de forma independiente y que necesitaba ayudas externas/apoyos de sueño para dormirse. (Mecerlo, darle pecho, darle biberón, etc) y ahora, con está nueva transición nos daremos cuenta de que no tiene las herramientas para poder dormirse solito.

 

¿Qué ocurre a partir de los 4 meses?

Los bebés, cuando nacen, tienen ciclos de sueño de dos etapas, conocidas como sueño “activo” (REM) y “tranquilo” (profundo) y estas dos etapas duran entre 45-50 minutos.

Son diferentes que las de los niños mayores y los adultos, que tienen un ciclo de 5 etapas, cuatro etapas de no-REM antes de entrar al REM. Como resultado, los recién nacidos pasan gran parte de su tiempo en sueño activo y en la transición de uno a otro puede que se despierten con facilidad.

A partir de los 4 meses, su cerebro comienza a madurar y sus patrones de sueño cambian. En lugar de tener dos fases, pasaran a tener 5 (4 no-REM y 1 REM). Los adultos generalmente recorren estas etapas, incluida la REM, cada 90-120 minutos, lo que genera breves momentos de vigilia / sueño ligero a lo largo de la noche (pero cuando se despiertan por la mañana no los recuerdan). Los bebés de menos de 4 meses, en cambio, recorrerán estas 2 etapas cada 45-50 minutos, lo que significa que sus breves momentos de vigilia / sueño ligero ocurren más a menudo durante la noche.

El comienzo de la noche es cuando el impulso del sueño es más intenso y se produce el sueño más profundo. Los niveles de melatonina están liderando el impulso del sueño, y los niveles de cortisol son bajos. Después de 5-6 horas, (entre las 4:00 y las 6:00h) el sueño no será tan profundo, ya que los niveles de melatonina comienzan a disminuir. Aquí es donde las ayudas para dormir pueden dificultar el que siga durmiendo. Si tu bebé necesita una ayuda para conciliar el sueño, cuando se despierte después de 5 a 6 horas, continuarán necesitando esa ayuda para dormir cada 1 o 2 ciclos de sueño, lo que resultaría en alrededor de 45 a 90 minutos cada vez.

Los bebés que han necesitado apoyos de sueño (puedes mirar mi blog sobre Apoyos de sueño), los van a necesitar cuando se despierten para volver a conciliar el sueño. Al despertarse y no encontrarlos, generalmente lloraran proque no sabrán cómo volver a dormirse solitos.

A medida que los bebés van creciendo es necesario que adquieran habilidades para conciliar el sueño.

En algún momento entre los 4 y los 6 meses, la mayoría de los bebés son capaces físicamente de dormir de 8 a 10 horas durante la noche, pero es importante que adquiera habilidades para conciliar el sueño solitos y sin apoyos de sueño.

Cuando tienen verdades habilidades para dormir solitos pueden ir superando las diferentes regresiones surgidas por los hitos de desarrollo, que en muchos casos lo que hacen es interferir en el sueño.

Si tu bebé tiene 6 meses y ves que no muestra signos de mejora puedo ayudarte a enseñarle a dormir. Verás en 2-3 semanas cambios muy significativos.

 

¡Felices sueños!

Olga Sesé

Coach del sueño infantil

 

** Todas estas recomendaciones son extraídas de los libros de los expertos en sueño infantil: Tracy Hogg, Elisabeth Pantley, Kim West, Rosa Jové, National Sleep Fundation y algunos más.