Regresiones de sueño de los 12 meses: cuánto dura, síntomas y qué hacer

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Olga Sesé

Primera Asesora del sueño certificada Española.
Acompaño a familias que buscan mejorar el descanso de sus bebés de forma respetuosa y adaptada a sus necesidades.

Si tu bebé de 12 meses dormía relativamente bien y, de repente, vuelve a despertarse varias veces por la noche, rechaza las siestas o le cuesta mucho dormirse, es normal que te preguntes qué está pasando.

Alrededor del primer año, muchos bebés atraviesan una etapa de cambios físicos, emocionales y de sueño. Empiezan a moverse más, pueden dar sus primeros pasos, están más conectados con su entorno y, en algunos casos, también aparece más ansiedad por separación. Todo esto puede alterar su descanso durante unos días o semanas.

En este artículo te explico cómo reconocer la regresión del sueño de los 12 meses, cuánto puede durar y qué puedes hacer para ayudar a tu bebé sin crear hábitos que luego sean difíciles de mantener.

¿Qué es la regresión del sueño de los 12 meses?

La regresión del sueño de los 12 meses es una etapa en la que el descanso del bebé puede cambiar de forma repentina alrededor del primer año de vida. Puede que antes durmiera mejor, hiciera siestas más estables o se despertara menos por la noche, y de pronto empiece a tener más despertares, le cueste dormirse o rechace alguna siesta.

Aunque puede resultar agotador, no siempre significa que haya un problema. A esta edad, el bebé está atravesando muchos cambios a la vez: se mueve más, empieza a ponerse de pie o caminar, está más atento a su entorno y puede mostrar más necesidad de contacto o ansiedad por separación.

Por eso, la regresión de los 12 meses suele estar relacionada con una combinación de desarrollo físico, cambios emocionales y ajustes en el sueño diurno. En muchos casos es una fase temporal, pero es importante acompañarla con rutinas claras, horarios adecuados y sin hacer cambios bruscos que puedan alargar el problema.

Señales de que tu bebé está entrando en esta regresión

Cada bebé puede vivir esta etapa de forma diferente, pero hay algunas señales habituales que pueden indicar que está atravesando la regresión del sueño de los 12 meses:

  • Se despierta más veces por la noche, especialmente si antes dormía mejor.
  • Le cuesta volver a dormirse después de un despertar.
  • Llora o protesta al dejarlo en la cuna.
  • Rechaza la segunda siesta o empieza a hacer siestas más cortas.
  • Se despierta muy temprano por la mañana.
  • Se levanta, se sienta o practica nuevos movimientos en la cuna.
  • Está más irritable, demandante o sensible durante el día.
  • Quiere más brazos, contacto o presencia para calmarse.
  • Parece cansado, pero se resiste a dormir.
  • Tiene cambios en el apetito o parece necesitar comer más durante el día.
  • Está empezando a ponerse de pie, desplazarse o dar sus primeros pasos.

Esta regresión suele estar muy relacionada con las siestas. A medida que el bebé se acerca a su primer cumpleaños, muchas familias empiezan a preguntarse si ha llegado el momento de pasar de dos siestas a una. Sin embargo, rechazar una siesta durante unos días no siempre significa que esté preparado para ese cambio. A veces forma parte de la propia regresión y conviene observar antes de hacer ajustes importantes en la rutina.

¿Por qué ocurre la regresión de los 12 meses?

La regresión del sueño de los 12 meses suele aparecer porque el bebé está atravesando una etapa de muchísimos cambios. Alrededor del primer año, no solo hay avances físicos importantes, sino también cambios emocionales, más actividad durante el día y posibles ajustes en las siestas.

Todo esto puede hacer que, aunque antes durmiera mejor, de repente le cueste más conciliar el sueño, se despierte más por la noche o rechace alguna siesta.

Nuevos hitos motores

Alrededor del año, muchos bebés empiezan a ponerse de pie, desplazarse agarrados a los muebles o dar sus primeros pasos. Estos avances pueden hacer que estén más activos, incluso dentro de la cuna, y que les cueste más relajarse para dormir.

Ansiedad por separación

A esta edad también puede aumentar el apego. El bebé puede protestar más al separarse, llorar al dejarlo en la cuna o necesitar más presencia para sentirse seguro durante la noche.

Cambios en las siestas

Muchas familias piensan que a los 12 meses ya toca pasar de dos siestas a una, pero no siempre es así. Si se elimina una siesta demasiado pronto, el bebé puede llegar sobrecansado a la noche y despertarse más.

En muchos casos, conviene mantener dos siestas un poco más, al menos hasta alrededor de los 14 meses si el bebé aún las necesita.

Más actividad durante el día

Al moverse más, explorar y practicar nuevas habilidades, el bebé puede acabar más cansado al final del día. Ese cansancio acumulado puede provocar más despertares, sueño inquieto o dificultad para conciliar el sueño.

Cambios en apetito o alimentación

Si empieza a caminar o moverse mucho más, es normal que gaste más energía y pueda tener más hambre durante el día. Aun así, más despertares nocturnos no siempre significan que necesite comer por la noche.

Si notas que tiene más apetito, puedes reforzar la ingesta durante el día antes de introducir nuevas tomas nocturnas.

¿Es momento de pasar de 2 siestas a 1?

Más o menos entre los 14 y 15 meses, verás que a tu bebé le cuesta mucho hacer la primera siesta de la mañana, a partir de ese momento se reducirá esta siesta y pasarán solo a realizar una y así podrán estar así hasta los 3 o 4 años.

Sobre los 11-12 meses muchos padres ven que al omitir o a reducir las siestas a 45 minutos creen que es el momento de pasar a 1 siesta. Yo recomiendo intentar aguantar con dos siestas hasta los 14 meses ya que con 11-12 meses es pronto para pasar a 1 sola siesta y tu bebé puede que llegue demasiado cansado a la hora de dormir.

De manera similar, los bebés que van a la guardería generalmente pasan a una siesta alrededor de los 12 meses, preparados o no. La mayoría se adaptan bien. Sin embargo, a los papas que tienen otra opción les digo que no corran a realizar esta transición.

Señales de que quizá todavía necesita 2 siestas:

  • Llega muy cansado a la tarde.
  • Se duerme fácilmente en brazos, cochecito o coche.
  • Tiene despertares nocturnos más frecuentes.
  • Se despierta antes de las 6:00.
  • Está muy irritable al final del día.

Señales de que podría estar preparado para 1 siesta:

  • Rechaza de forma constante una de las siestas.
  • La segunda siesta empuja mucho la hora de dormir.
  • Duerme una siesta larga y reparadora al mediodía.
  • Mantiene buen ánimo durante el día.
  • No llega excesivamente cansado a la noche.

Si no tienes claro si tu bebé necesita una o dos siestas, revisar sus horarios puede marcar una gran diferencia. En un plan de sueño personalizado podemos analizar su edad, despertares, siestas y rutina diaria para ajustar el descanso sin forzar transiciones antes de tiempo.

Qué hacer durante la regresión del sueño de los 12 meses

Mantén una rutina predecible

Una rutina tranquila antes de dormir ayuda al bebé a anticipar que llega el momento de descansar. No hace falta que sea larga, pero sí constante.

No elimines una siesta demasiado pronto

Si tu bebé tiene 12 meses y rechaza alguna siesta, no significa necesariamente que ya esté preparado para dormir solo una vez al día.

Practica sus nuevas habilidades durante el día

Si está aprendiendo a caminar, ponerse de pie o moverse más, dale oportunidades durante el día para practicar. Así puede llegar menos “activado” a la hora de dormir.

Acompaña la ansiedad por separación

Si llora al dejarlo en la cuna, puede necesitar más seguridad. Puedes acompañarlo con presencia tranquila, frases repetidas y una rutina clara.

Evita introducir nuevos apoyos difíciles de mantener

Si cada despertar termina con un nuevo hábito que no quieres sostener a largo plazo, la regresión puede alargarse. Intenta acompañar sin cambiar por completo la forma en la que se duerme.

Revisa hambre, molestias o enfermedad

No todo es regresión. Si hay fiebre, dolor, llanto inconsolable o cambios importantes en la alimentación, conviene consultar con el pediatra.

Qué evitar durante esta etapa

Durante la regresión del sueño de los 12 meses, es normal querer probar cambios para que el bebé vuelva a dormir mejor. Sin embargo, algunos ajustes pueden empeorar el descanso o alargar la situación.

Intenta evitar:

  • Pasar de dos siestas a una sola de golpe si tu bebé todavía no está preparado.
  • Acostarlo mucho más tarde pensando que así “caerá rendido”.
  • Cambiar toda la rutina por unos días malos de sueño.
  • Introducir apoyos de sueño que luego no quieras mantener, como dormirlo siempre en brazos, en movimiento o con tomas que antes no necesitaba.
  • Interpretar todos los despertares nocturnos como hambre.
  • Comparar su sueño con el de otros bebés de la misma edad.
  • Esperar demasiadas semanas si la falta de descanso está afectando mucho al bebé o a la familia.

Si llevas varias semanas probando cambios y cada noche sigue siendo imprevisible, quizá no se trate solo de una regresión pasajera. Puede haber otros factores influyendo, como horarios poco ajustados, una transición de siestas demasiado temprana, cansancio acumulado o asociaciones de sueño que se han reforzado sin darte cuenta.

En ese caso, un acompañamiento personalizado puede ayudarte a entender qué está ocurriendo y a crear un plan adaptado a la edad, necesidades y ritmo de tu bebé.

Preguntas Frecuentes sobre la regresión de los 12 meses

¿Cuánto dura la regresión del sueño de los 12 meses?

La regresión del sueño de los 12 meses suele durar entre 2 y 6 semanas, aunque depende de cada bebé, de sus rutinas, de sus siestas y de cómo se acompañen los despertares. Si los problemas de sueño se mantienen durante más tiempo, puede que haya otros factores que revisar.

¿Todos los bebés pasan por esta regresión?

No. Algunos bebés atraviesan una regresión muy evidente alrededor del año y otros apenas muestran cambios. También puede confundirse con una transición de siestas, ansiedad por separación, dentición, enfermedad o cambios en la rutina familiar.

¿La regresión de los 12 meses afecta a las siestas?

Sí, muchas veces afecta sobre todo a las siestas. Algunos bebés rechazan una siesta, duermen menos durante el día o parecen preparados para pasar a una sola siesta. Sin embargo, a los 12 meses muchos todavía necesitan dos siestas.

¿Es hambre o regresión del sueño?

Puede haber cambios en el apetito porque el bebé se mueve más, explora más y gasta más energía. Aun así, no todos los despertares nocturnos significan hambre. Conviene revisar la alimentación durante el día, la rutina y cómo se duerme al inicio de la noche.

Y recuerda que es una regresión temporal. Ofrece tranquilidad y paciencia durante esta etapa: Una de las razones por las que tu bebé no quiere dormir es porque quiere practicar sus nuevas habilidades.

Trata de ofrecer tranquilidad una hora antes de ir a la cama. Resiste el impulso de recurrir a “apoyos de sueño”. Tu bebé debe acostarse somnoliento pero despierto, o te verás obligada a utilizar estas ayudas durante toda la noche cuando se despierte.

¡Paciencia, todo pasará! Pero si te sientes perdid@ y no hay manera de superarlo puedes ponerte en contacto conmigo.

En el siguiente post te contaré la regresión de los 18 meses.

¡Felices sueños!

Foto: jordan.and.co

Fuente: The baby sleep site, William Sears, Kim West.

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