Transición de las siestas: de 3 siestas a 2, de 2 siestas a 1 y cuándo dejar de dormir la siesta
“Que no duerma la siesta, que así dormirá mejor por la noche”.
Seguro que has escuchado esta frase más de una vez. Y aunque puede parecer lógica, quitar una siesta antes de tiempo no suele ser la solución para conseguir que un bebé o un niño duerma mejor por la noche.
De hecho, cuando un bebé llega demasiado cansado a la noche, puede tener más dificultades para conciliar el sueño, mostrarse más irritable o experimentar más despertares.
Las necesidades de sueño van cambiando a medida que nuestros hijos crecen. Durante los primeros meses necesitan dormir varias veces a lo largo del día y, progresivamente, el sueño diurno va disminuyendo hasta que finalmente dejan de necesitar la siesta.
Por eso, las transiciones de las siestas son una parte natural del desarrollo del sueño infantil.
En este artículo vamos a ver:
- Cuándo se produce la transición de 3 siestas a 2.
- Cómo saber si tu bebé está preparado para eliminar la tercera siesta.
- Cuándo pasar de 2 siestas a 1.
- Las señales que indican que tu bebé está preparado para hacer una sola siesta.
- Cuándo dejan de dormir la siesta los niños.
- Cómo hacer que estas transiciones sean más fáciles.
- Qué hacer cuando hay días con siesta y días sin siesta.
- Cómo adaptar la hora de acostarse durante estos cambios.
¿Por qué los bebés dejan de necesitar siestas?
A medida que el bebé crece, su capacidad para permanecer despierto aumenta y sus necesidades de sueño cambian.
Durante los primeros meses, el sueño está muy repartido durante las 24 horas del día. Poco a poco, el sueño nocturno se consolida y el bebé puede permanecer despierto durante periodos más largos.
Esto significa que, progresivamente, necesita menos periodos de sueño durante el día.
La reducción de las siestas no ocurre de un día para otro. Normalmente es un proceso gradual en el que podemos encontrarnos con días en los que nuestro bebé necesita una siesta y otros en los que parece que puede pasar sin ella.
Y esto es completamente normal.
Por eso, cuando hablamos de transición de siestas, es mucho más importante observar el comportamiento del bebé, sus señales de sueño y cómo está durmiendo durante las 24 horas que intentar encajarle en un horario rígido.
¿Cuándo pasan los bebés de 3 siestas a 2?
La transición de 3 siestas a 2 suele producirse aproximadamente entre los 6 y 8 meses, aunque cada bebé tiene su propio ritmo.
En esta etapa, el bebé empieza a ser capaz de permanecer despierto durante más tiempo y la tercera siesta del día comienza a perder importancia.
Habitualmente, las dos primeras siestas son las más reparadoras y la tercera siesta empieza a convertirse en una pequeña siesta de apoyo al final de la tarde.
Al principio puede parecer que el bebé todavía necesita dormir tres veces, pero poco a poco la tercera siesta puede empezar a interferir con la hora de acostarse.
¿Cómo saber si mi bebé está preparado para pasar de 3 siestas a 2?
No existe una edad exacta en la que todos los bebés deban pasar a dos siestas. Lo importante es observar varias señales.
Algunas de las más habituales son:
- Cada vez cuesta más conseguir que haga la tercera siesta.
- Rechaza la tercera siesta de forma habitual.
- Llega a la tarde sin mostrar señales claras de sueño.
- La tercera siesta empieza a retrasarse demasiado.
- La última siesta interfiere con la hora de acostarse.
- El bebé necesita estar despierto más tiempo para quedarse dormido.
- Empiezan a aparecer dificultades para conciliar el sueño por la noche.
- El horario de sueño se está desplazando progresivamente hacia más tarde.
Una señal aislada no significa necesariamente que haya llegado el momento de eliminar una siesta.
Por ejemplo, que un bebé rechace una siesta durante dos o tres días puede deberse a muchos factores: cambios en el desarrollo, dentición, enfermedad, nuevas habilidades motoras, un ambiente demasiado estimulante o simplemente un día diferente.
Lo que nos interesa observar es un patrón que se mantiene durante varios días o semanas.
¿Qué hago cuando mi bebé empieza a rechazar la tercera siesta?
Aquí aparece una de las claves más importantes: no es necesario eliminar la tercera siesta de golpe.
La transición de 3 a 2 siestas suele ser progresiva.
Puedes encontrarte con una situación como esta:
Lunes: 3 siestas
Martes: 3 siestas
Miércoles: 2 siestas
Jueves: 3 siestas
Viernes: 2 siestas
Y es perfectamente normal.
Durante unas semanas puede haber días de dos siestas y días de tres.
Cuando el bebé haya tenido solamente dos siestas durante el día, probablemente necesitará acostarse un poco antes de lo habitual para evitar llegar excesivamente cansado a la noche.
¿Por qué hay que adelantar la hora de acostarse?
Cuando eliminamos una siesta, estamos aumentando el tiempo total que el bebé permanece despierto.
Si mantenemos exactamente la misma hora de acostarse que tenía cuando hacía tres siestas, puede llegar demasiado cansado.
Por eso, durante esta transición puede ser necesario adelantar temporalmente la hora de dormir por la noche.
A medida que el bebé se adapta a las dos siestas y sus periodos de vigilia se alargan, el horario nocturno podrá volver a ajustarse.
Ejemplo de horario de un bebé que hace 2 siestas
Un horario orientativo podría ser:
07:00 – Despertar
09:30/10:00 – Primera siesta
13:30/14:00 – Segunda siesta
19:00/19:30 – Dormir
No debemos interpretar este horario como una norma.
La hora de las siestas dependerá de cuándo se despierte el bebé, cuánto haya dormido y de sus necesidades individuales.
¿Cuándo pasan los bebés de 2 siestas a 1?
La transición de 2 siestas a 1 suele producirse aproximadamente entre los 12 y 18 meses, aunque muchos niños realizan este cambio alrededor de los 14-16 meses.
Esta transición es diferente a la anterior porque supone un cambio importante en la distribución del sueño durante el día.
El niño ya puede permanecer despierto durante periodos mucho más largos y, progresivamente, una de las dos siestas empieza a desaparecer.
En muchos casos, la primera siesta comienza a interferir con la segunda. Si el niño duerme demasiado por la mañana, puede no tener suficiente sueño acumulado para dormir por la tarde.
¿Cómo saber si mi bebé está preparado para pasar de 2 siestas a 1?
Algunas señales que pueden indicarnos que ha llegado el momento son:
- Empieza a rechazar una de las dos siestas de manera constante.
- La siesta de la mañana cada vez se retrasa más.
- Si duerme una buena siesta por la mañana, después no consigue dormir por la tarde.
- La segunda siesta empieza a retrasarse demasiado.
- Las siestas están interfiriendo con el sueño nocturno.
- Puede permanecer despierto durante periodos más largos sin mostrar señales claras de cansancio.
- La hora de acostarse se está retrasando progresivamente.
- El niño duerme bien durante la noche y mantiene un buen estado de ánimo durante el día.
De nuevo, una mala siesta puntual no significa que haya llegado el momento de pasar a una sola siesta.
La transición debería basarse en un patrón que se mantiene en el tiempo.
¿Qué hacer durante la transición de 2 siestas a 1?
Esta transición también debe hacerse de manera gradual.
Al principio, podemos intentar retrasar progresivamente la primera siesta hasta acercarla al mediodía.
Por ejemplo, si anteriormente dormía a las 10:00, podemos ir retrasándola poco a poco.
El objetivo será conseguir que esa única siesta se convierta progresivamente en una siesta más larga y reparadora.
Un horario orientativo podría ser:
07:00 – Despertar
12:00/12:30 – Siesta
14:00/14:30 – Despertar
19:00/19:30 – Dormir
La hora exacta dependerá del niño y de la duración de la siesta.
¿Cuánto debería durar la única siesta?
Cuando un niño pasa de dos siestas a una, buscamos que la siesta del mediodía sea suficientemente reparadora.
En muchos niños puede durar alrededor de 1,5-2 horas, aunque no todos los niños necesitan dormir exactamente el mismo tiempo.
Más que centrarnos en conseguir una duración concreta, debemos observar cómo está el niño durante el resto del día y cómo duerme por la noche.
¿Y si algunos días necesita dos siestas?
No pasa nada.
Este es uno de los aspectos más importantes de las transiciones de sueño infantil.
Puede haber días en los que tu hijo sea capaz de permanecer despierto hasta el mediodía y otros en los que necesite dormir antes.
Por ejemplo, después de una mala noche, un día especialmente activo o si está enfermo, puede necesitar una segunda siesta.
No debemos tener miedo de ofrecer dos siestas durante el periodo de transición.
Si tu hijo todavía no está preparado para mantenerse despierto todo el día con una sola siesta, forzar el cambio puede provocar cansancio acumulado y hacer que las noches empeoren.
¿Qué ocurre si al pasar a una siesta empieza a madrugar?
Este es un aspecto importante que debemos observar.
Si después de eliminar una de las siestas tu hijo empieza a:
- Despertarse mucho antes de lo habitual.
- Estar muy cansado durante el día.
- Mostrarse irritable.
- Tener dificultades para llegar a la hora de la siesta.
- Dormirse demasiado pronto.
- Empezar a dormir peor por la noche.
podría ser una señal de que todavía necesita un poco más de tiempo antes de hacer definitivamente una sola siesta.
En estos casos podemos volver temporalmente a dos siestas y volver a intentarlo unas semanas más tarde.
No hay ninguna prisa.
¿Cuándo dejan de dormir la siesta los niños?
La última gran transición llega cuando el niño deja definitivamente de dormir durante el día.
Generalmente, la siesta desaparece entre los 3 y 4 años, aunque existe una gran variabilidad individual.
Algunos niños dejan de dormirla alrededor de los 3 años, mientras que otros todavía necesitan descansar durante el día con 4 años o incluso algo más.
Por eso, la edad por sí sola no debería determinar cuándo quitar la siesta.
Lo importante es observar qué ocurre cuando el niño duerme y cuando no duerme.
Señales de que tu hijo está preparado para dejar la siesta
Algunas señales que pueden indicar que ha llegado el momento son:
- Rechaza la siesta de manera constante.
- Tarda mucho tiempo en quedarse dormido durante el día.
- Deja de dormir la siesta durante varias semanas.
- Cuando duerme la siesta, por la noche le cuesta mucho conciliar el sueño.
- La hora de acostarse se retrasa cada vez más.
- Se despierta más tarde por la mañana después de dormir la siesta.
- Puede pasar toda la tarde sin dormir y mantiene un buen estado de ánimo.
- No parece excesivamente cansado al final del día.
Una señal especialmente importante es que pueda pasar el día sin siesta y continuar estando bien emocionalmente y físicamente.
¿Qué pasa si mi hijo no duerme la siesta pero está cansado?
No todos los niños necesitan exactamente la misma cantidad de sueño.
Si tu hijo está cansado pero no consigue dormir la siesta, podemos ofrecer un periodo de descanso tranquilo.
No necesariamente tiene que quedarse dormido.
Puedes crear un momento de calma con:
- Un cuento.
- Música tranquila.
- Luz tenue.
- Juegos relajados.
- Tiempo tranquilo en su habitación.
Esto permite que el niño tenga un descanso aunque no duerma.
¿Debo quitar la siesta para que mi hijo duerma mejor por la noche?
No necesariamente.
Quitar una siesta antes de tiempo no garantiza que el niño duerma mejor por la noche.
Si todavía necesita dormir durante el día, eliminar ese descanso puede provocar cansancio acumulado.
En cambio, cuando el niño está preparado biológicamente para dejar la siesta, mantenerla demasiado tiempo sí puede hacer que la hora de acostarse se retrase.
La clave está en encontrar el equilibrio.
¿Cuánto debe dormir un niño en 24 horas?
Para valorar si nuestro hijo está descansando correctamente, es útil mirar el sueño total en 24 horas, no solamente cuánto duerme por la noche.
Las necesidades de sueño cambian con la edad y también existen diferencias individuales.
Como referencia general, los niños pequeños necesitan varias horas de sueño diurno además del sueño nocturno, y esta cantidad va disminuyendo progresivamente a medida que crecen.
Por eso, cuando estamos realizando una transición de siestas, debemos valorar:
Sueño nocturno + sueño diurno = sueño total en 24 horas.
Este dato nos proporciona una visión mucho más completa que centrarnos únicamente en la duración de una siesta.
Consejos para hacer más fácil la transición de las siestas
1. No tengas prisa
Cada niño tiene su propio ritmo.
Si todavía necesita dos siestas, no hay necesidad de eliminar una solamente porque haya alcanzado determinada edad.
2. Observa patrones, no días aislados
Una siesta rechazada un día no significa que haya llegado el momento de eliminarla.
Observa lo que ocurre durante varios días.
3. Adapta la hora de acostarse
Cuando se elimina una siesta, puede ser necesario adelantar temporalmente la hora de dormir.
4. Sé flexible
Durante las transiciones habrá días de dos siestas y días de tres. O días con una siesta y otros con dos.
Forma parte del proceso.
5. Observa las señales de sueño
Bostezos, irritabilidad, menor actividad, cambios en el comportamiento o dificultad para mantenerse despierto pueden indicarnos que necesita descansar.
6. Ten en cuenta el sueño nocturno
Un niño que duerme bien durante la noche puede tener unas necesidades de sueño diurno diferentes a otro que tiene un sueño nocturno más fragmentado.
7. No compares a tu hijo con otros niños
Dos niños de la misma edad pueden tener necesidades de sueño diferentes.
La edad es una referencia, pero las necesidades individuales son fundamentales.
Tabla: principales transiciones de las siestas
| Transición | Edad aproximada | Señales habituales |
|---|---|---|
| De 4 a 3 siestas | 4-6 meses | Empieza a alargar las ventanas de sueño |
| De 3 a 2 siestas | 6-8 meses | Rechaza la tercera siesta y puede permanecer despierto más tiempo |
| De 2 a 1 siesta | 12-15 meses | Rechaza una de las siestas y alarga sus periodos de vigilia |
| De 1 a 0 siestas | 3-5 años | Puede pasar el día sin dormir y mantiene un buen estado de ánimo |
Estas edades son orientativas. Algunos niños realizan las transiciones antes y otros necesitan más tiempo.
Preguntas frecuentes sobre la transición de las siestas
¿A qué edad pasan los bebés de 3 siestas a 2?
La transición suele producirse aproximadamente entre los 6 y 8 meses, aunque cada bebé puede hacerlo en un momento diferente.
¿Cómo sé si mi bebé está preparado para dejar la tercera siesta?
Una de las señales más habituales es que rechace la tercera siesta de forma constante y pueda permanecer despierto más tiempo sin mostrar signos claros de sueño. También puede empezar a interferir con la hora de acostarse.
¿Es normal que mi bebé haga unos días 2 siestas y otros días 3?
Sí. Las transiciones suelen ser graduales. Durante algunas semanas es completamente normal alternar días de dos y tres siestas.
¿Cuándo pasar de 2 siestas a 1?
La transición suele producirse entre los 12 y 15 meses, aunque no existe una edad exacta. Debemos observar las señales del niño y su capacidad para permanecer despierto durante más tiempo.
¿Cómo saber si mi bebé está preparado para hacer una sola siesta?
Si rechaza una de las siestas de manera habitual, la primera siesta empieza a interferir con la segunda y puede mantenerse despierto durante más tiempo sin estar excesivamente cansado, puede estar preparado para realizar la transición.
¿Cuánto debe durar la siesta de un niño que hace una sola siesta?
Muchos niños duermen alrededor de 1,5-2 horas, aunque la duración puede variar. Lo importante es valorar el descanso total y cómo se encuentra el niño durante el día.
¿A qué edad dejan de dormir la siesta los niños?
Muchos niños dejan la siesta entre los 3 y 5 años, aunque algunos la abandonan antes y otros la necesitan durante más tiempo.
¿Debo despertar a mi hijo de la siesta?
Depende de cada niño y de cómo esté afectando esa siesta al sueño nocturno. Si la siesta está retrasando mucho la hora de acostarse, puede ser útil limitar su duración.
¿Qué hago si mi hijo no duerme la siesta?
Si está tranquilo y puede pasar la tarde sin mostrar signos importantes de cansancio, puede estar preparado para abandonar la siesta. Puedes sustituirla por un periodo de descanso tranquilo.
¿Quitar la siesta hará que mi hijo duerma mejor por la noche?
No necesariamente. Si todavía necesita dormir durante el día, eliminar la siesta puede provocar cansancio acumulado. La siesta debe retirarse cuando el niño esté preparado para ello.
¿Qué hago si mi hijo deja la siesta pero empieza a madrugar?
Puedes probar a adelantar temporalmente la hora de acostarse y observar si necesita volver durante un tiempo a hacer la siesta. Las transiciones no siempre son lineales.
¿Es malo que mi hijo duerma la siesta por la tarde?
No necesariamente. Depende de su edad, de la duración de la siesta y de cómo afecte al sueño nocturno.
En resumen: las transiciones de siestas necesitan tiempo
Las transiciones de sueño forman parte del desarrollo natural de nuestros hijos.
Primero pasarán de varias siestas a menos siestas y, finalmente, llegará el momento en el que ya no necesitarán dormir durante el día.
Pero no existe una fecha exacta para cada transición.
No tengas prisa por eliminar una siesta.
Observa a tu hijo, sus señales de sueño, su comportamiento durante el día y, sobre todo, cómo está durmiendo en el conjunto de las 24 horas.
Durante estas etapas habrá días de dos siestas, días de tres, días sin siesta y noches diferentes. La flexibilidad es tu mejor aliada.
Y recuerda algo importante: el objetivo no es que tu hijo duerma menos durante el día, sino que duerma lo que necesita en cada etapa de su desarrollo.
¿Necesitas ayuda con las siestas de tu bebé?
Si estás en plena transición de siestas y no sabes si tu bebé está preparado para eliminar una de ellas, puedo ayudarte a analizar su horario, sus ventanas de sueño, sus siestas y su descanso nocturno.
Cada bebé y cada familia son diferentes, por eso en una asesoría de sueño infantil podemos buscar un horario adaptado a vuestras necesidades.ómo podemos trabajar en su sueño.
¡Felices sueños!
Olga Sesé




